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Gingivitis vs. periodontitis: diferencias y cómo saber en qué fase estás
«Me sangran las encías. ¿Tengo periodontitis?»
No necesariamente.
El sangrado nos avisa de que algo está ocurriendo, pero por sí solo no nos dice hasta dónde ha llegado el problema. Y esta diferencia es importante porque gingivitis y periodontitis no son lo mismo.
Ambas están relacionadas con la inflamación de los tejidos que rodean los dientes, pero existe una frontera fundamental entre ellas:
En la gingivitis todavía no hemos perdido el soporte del diente. En la periodontitis, sí.
En una podemos llegar a tiempo antes de que exista destrucción de los tejidos de soporte. En la otra, parte de ese soporte ya se ha perdido.
Si todavía no lo has leído, te recomendamos empezar por nuestro artículo sobre encías inflamadas: causas y cuándo acudir al periodoncista, donde explicamos por qué se inflaman y sangran las encías.
En cualquier caso, lo ideal no es esperar a que aparezcan síntomas importantes. Nuestro objetivo es saber en qué punto estamos y trabajar desde ahí: revertir la inflamación en el caso de la gingivitis y controlar la enfermedad si la periodontitis ya está establecida.
Gingivitis: qué es y cómo identificarla
La gingivitis es una inflamación de la encía que aparece frecuentemente asociada a la acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes.
La encía puede estar:
- más roja;
- inflamada;
- sensible;
- y puede sangrar al cepillarnos o durante la limpieza interdental.
Pero en la gingivitis todavía no existe pérdida del hueso ni de los tejidos de soporte que mantienen el diente. Y esa es precisamente la buena noticia.
Si eliminamos la causa, realizamos el tratamiento profesional necesario y conseguimos que el paciente mantenga correctamente la higiene en casa, la inflamación puede revertir.
Por eso merece la pena actuar en esta fase. No queremos esperar a que un problema que todavía está limitado a la encía avance y afecte a las estructuras que sostienen los dientes.
En esta fase, lo que hacemos en casa tiene mucho peso. Si quieres saber qué pueden aportar (y qué no) los cuidados caseros, lo explicamos en nuestro artículo sobre métodos caseros para el pus en la encía. Eso sí: cuando ya existe periodontitis, ningún remedio casero sustituye al tratamiento periodontal profesional.
¿Por qué aparece la gingivitis?
Una de las causas más frecuentes es la acumulación de placa bacteriana alrededor del margen de la encía.
La placa se forma continuamente sobre nuestros dientes. Es un biofilm compuesto por bacterias y sus subproductos.
A los niños pequeños me encanta explicárselo así: esa pasta blanca que se forma en el borde entre el diente y la encía es un montón de bacterias que están de fiesta, comen mucha tarta y dejan sus desechos allí. ¡Qué asco! Por eso tenemos que quitar esa placa todos los días con el cepillo de dientes.
Si no la eliminamos correctamente, las bacterias y nuestra respuesta frente a ellas pueden provocar inflamación. Con el tiempo, parte de esa placa puede mineralizarse y convertirse en sarro.
Como explicamos en nuestro artículo sobre encías inflamadas, la placa podemos eliminarla correctamente en casa, mientras que el sarro necesita ser retirado profesionalmente.
También existen factores que pueden modificar la respuesta de nuestras encías, como determinados cambios hormonales, el tabaco, algunos medicamentos o situaciones que dificultan una higiene adecuada.
Entonces, ¿qué es la periodontitis?
La periodontitis aparece cuando el problema ya no está limitado únicamente a la encía. Existe afectación y pérdida de los tejidos que sostienen los dientes. Entre ellos, el hueso.
Esta es la gran diferencia respecto a la gingivitis:
- Gingivitis = inflamación sin pérdida de soporte.
- Periodontitis = enfermedad con pérdida de soporte periodontal.
Y hay algo importante: la periodontitis puede avanzar sin provocar un dolor intenso y, en algunos pacientes —especialmente fumadores—, incluso sin un sangrado evidente. Algunos nos cuentan: «Se me están alargando los dientes» o «Se me han abierto espacios entre los dientes de delante».
Un paciente puede pensar: «Si no me duele, no puede ser tan importante». Pero en odontología el dolor no siempre nos indica la gravedad de un problema.
Podemos perder soporte periodontal progresivamente sin tener el tipo de dolor que nos hace pedir una cita urgente. Por eso las revisiones y el diagnóstico periodontal son tan importantes.
Gingivitis vs. periodontitis: principales diferencias
Podemos resumirlo así:
| Gingivitis | Periodontitis | |
|---|---|---|
| Encía inflamada | Sí | Puede estar presente |
| Sangrado | Frecuente | Puede aparecer, aunque no siempre es evidente |
| Pérdida de soporte | No | Sí |
| Pérdida de hueso | No | Puede existir |
| Movilidad dental | No es característica de una gingivitis | Puede aparecer en fases más avanzadas |
| Retracción de encías | Puede tener otras causas; no define por sí sola una gingivitis | Puede aparecer asociada a pérdida de soporte |
| Tratamiento | Control de placa, higiene profesional cuando esté indicada y mejora de la higiene en casa | Tratamiento periodontal según diagnóstico y extensión |
| ¿Es reversible? | La inflamación puede revertir | El control de la enfermedad es posible, pero el soporte perdido no se recupera simplemente eliminando la inflamación |
Para saber realmente qué está ocurriendo necesitamos explorar la boca y hacer un diagnóstico profesional.
¿Cómo saber si tengo gingivitis o periodontitis?
Esta es probablemente la pregunta que te ha traído hasta este artículo. Pero mirando únicamente tus encías no siempre podemos saberlo.
Podemos encontrar señales que nos hagan sospechar que existe un problema periodontal, pero necesitamos valorar qué ocurre alrededor y debajo de la encía.
Por ejemplo, conviene prestar atención a:
- sangrado frecuente;
- inflamación persistente;
- mal aliento que no desaparece;
- retracción de las encías;
- dientes que parecen más largos;
- aparición de espacios entre dientes que antes no existían;
- cambios en la posición de los dientes;
- o movilidad dental.
Cuantos más cambios aparecen, más importante resulta realizar una valoración. Pero tampoco necesitamos esperar a que un diente se mueva. De hecho, queremos diagnosticar la enfermedad mucho antes de llegar a ese punto.
¿Si me sangran las encías tengo gingivitis?
El sangrado frecuente puede indicarnos que existe inflamación, pero no nos permite afirmar por sí solo si estamos ante una gingivitis o una periodontitis.
Recuerda el ejemplo que utilizamos muchas veces con nuestros pacientes: si te sangraran las orejas cada vez que te las lavas, probablemente no pensarías que es normal. Pues con las encías ocurre lo mismo.
El sangrado es una señal a la que debemos prestar atención. Pero después tenemos que averiguar qué lo está provocando y, sobre todo, comprobar si existe o no pérdida de soporte.
¿Puedo tener periodontitis aunque mis encías no sangren mucho?
Sí. Y esto es especialmente importante en determinados pacientes, por ejemplo en fumadores.
El tabaco puede modificar la respuesta de los tejidos y hacer que el sangrado sea menos evidente. Por eso no utilizamos únicamente el sangrado para decidir si una boca está periodontalmente sana.
Una encía que aparentemente «no da problemas» no nos permite descartar por sí sola una enfermedad periodontal.
¿Cómo diagnosticamos una periodontitis?
Cuando necesitamos valorar el estado periodontal realizamos una exploración específica. Dos de las herramientas fundamentales son el sondaje periodontal y las radiografías seriadas.
Utilizamos una pequeña sonda alrededor de los dientes para medir diferentes puntos y valorar, entre otras cosas, la profundidad de sondaje y la existencia de bolsas periodontales.
En Britez Dental utilizamos la Sonda Florida, un sistema de sondaje periodontal digital que nos permite registrar las mediciones y compararlas a lo largo del tiempo. Porque lo que no medimos, difícilmente podemos saber si está mejorando.
También observamos:
- sangrado;
- inflamación;
- retracciones;
- movilidad dental;
- placa y sarro;
- y otros signos clínicos.
Y cuando está indicado, complementamos esta información con radiografías, que nos permiten valorar el hueso que sostiene los dientes y comprobar si existe pérdida de soporte óseo.
Porque volvemos a una idea que para nosotros es fundamental: una cosa es ver una encía roja. Otra muy distinta es saber qué está ocurriendo debajo de ella.
¿Qué son las bolsas periodontales?
Alrededor de cada diente existe un pequeño espacio entre el diente y la encía que podemos explorar mediante una sonda periodontal. En condiciones de salud, este espacio suele ser poco profundo. Cuando existe enfermedad periodontal puede producirse una profundización patológica y aparecer lo que llamamos una bolsa periodontal.
Cuando las bacterias permanecen en estas zonas mantienen una respuesta inflamatoria. Si la enfermedad progresa, puede producirse pérdida de inserción y del hueso que sostiene los dientes. Y cuanto más profunda es la bolsa, más difícil resulta para el paciente acceder y controlar correctamente el biofilm en casa.
Por eso medirlas nos aporta información muy importante para el diagnóstico y para decidir qué tratamiento necesitamos. Pero una cifra aislada tampoco cuenta toda la historia.
Interpretamos el sondaje junto con el sangrado, la pérdida de inserción, las retracciones, las radiografías y el resto de la exploración.
No tratamos una cifra. Tratamos a un paciente.
¿La gingivitis se convierte siempre en periodontitis?
No. Tener gingivitis no significa que inevitablemente vayamos a desarrollar periodontitis. Pero tampoco deberíamos ignorar una inflamación mantenida.
Nuestro objetivo es controlar los factores que están produciendo esa inflamación y mantener las encías sanas. Y, sobre todo, detectar si en algún momento aparecen signos de pérdida de soporte.
Porque cuanto antes identifiquemos un problema periodontal, más posibilidades tenemos de controlar su evolución.
¿La periodontitis tiene cura?
Cuando existe periodontitis ya se ha producido pérdida de tejidos de soporte. Y, a diferencia de la inflamación de una gingivitis, esa pérdida no revierte simplemente eliminando la causa. En determinados casos podemos realizar tratamientos regenerativos, pero no todo el soporte perdido es recuperable.
El objetivo del tratamiento periodontal es controlar la enfermedad, reducir la inflamación, controlar la infección y crear unas condiciones que permitan mantener los dientes y los tejidos periodontales estables a lo largo del tiempo.
Dependiendo del caso, necesitaremos diferentes tratamientos. Y después existe una parte absolutamente fundamental: el mantenimiento periodontal.
Tratar una periodontitis y después olvidarnos de ella no tiene sentido. Necesitamos revisiones y mantenimientos adaptados al riesgo y a la situación de cada paciente.
¿Una limpieza dental es suficiente para tratar una periodontitis?
No. Una higiene dental profesional puede ser suficiente en determinados casos de gingivitis asociados a placa y sarro, siempre acompañada de una buena higiene en casa.
Pero cuando existe periodontitis necesitamos saber dónde está la enfermedad, cuánto soporte se ha perdido y qué zonas requieren tratamiento periodontal específico.
El tratamiento viene después del diagnóstico.
¿Se pueden recuperar el hueso y la encía perdidos?
Depende del tipo de defecto, de la localización y de muchos otros factores clínicos.
En determinadas situaciones existen procedimientos periodontales regenerativos que pueden permitir recuperar parte de los tejidos perdidos. Pero no podemos prometer que todo el hueso perdido pueda regenerarse.
Y precisamente por eso insistimos tanto en la prevención y en el diagnóstico precoz. Siempre será mejor conservar el soporte que tenemos que intentar recuperarlo después.
¿Puede moverse un diente por periodontitis?
Sí. Cuando existe una pérdida importante de los tejidos que sostienen un diente, puede aparecer movilidad.
Pero es un signo al que queremos evitar llegar. No deberíamos esperar a que los dientes se muevan para preocuparnos por nuestras encías: antes pueden existir otros signos que nos permitan diagnosticar y tratar la enfermedad.
La movilidad es, por tanto, una señal que necesita valoración profesional, pero su ausencia tampoco garantiza que no exista periodontitis.
Entonces, ¿en qué fase estoy?
Esta es la pregunta importante. Y no queremos que después de leer este artículo te mires al espejo e intentes decidir «tengo gingivitis» o «tengo periodontitis». Queremos que entiendas la diferencia.
Si existe inflamación pero conservamos los tejidos que sostienen los dientes, estamos hablando de una situación diferente a aquella en la que ya existe pérdida de soporte periodontal.
Para distinguirlas necesitamos explorar, medir y, cuando sea necesario, estudiar radiográficamente el hueso.
No se trata únicamente de cuánto sangran tus encías. Se trata de cuánto soporte conservan tus dientes.
Detectar a tiempo en qué fase están tus encías
En Britez Dental no queremos esperar a que exista movilidad dental para empezar a hablar de salud periodontal.
Cuando valoramos las encías estudiamos el sangrado, la inflamación, el nivel de higiene, la presencia de sarro, las retracciones, el sondaje periodontal y, cuando está indicado, el soporte óseo.
Nuestro objetivo es saber exactamente dónde estamos:
- Si es una gingivitis, queremos controlarla antes de que exista pérdida de soporte.
- Si ya existe periodontitis, queremos diagnosticarla, tratarla y establecer un mantenimiento que nos permita conservar los dientes y controlar la enfermedad a largo plazo.
Porque cuando hablamos de encías, llegar pronto importa.
Preguntas frecuentes sobre gingivitis y periodontitis
¿Cuál es la diferencia entre gingivitis y periodontitis?
La gingivitis produce inflamación de la encía sin pérdida de los tejidos que sostienen el diente. En la periodontitis ya existe pérdida de soporte periodontal y puede existir pérdida de hueso alrededor de los dientes.
¿Cómo saber si tengo gingivitis o periodontitis?
El sangrado y la inflamación pueden orientarnos, pero no son suficientes para distinguirlas. Para saber si existe pérdida de soporte necesitamos realizar una exploración periodontal, que puede incluir sondaje y, cuando esté indicado, pruebas radiográficas.
¿La gingivitis es reversible?
La inflamación producida por una gingivitis puede revertir cuando eliminamos la causa, realizamos el tratamiento necesario y mantenemos una higiene adecuada.
¿La periodontitis duele?
No necesariamente. La enfermedad periodontal puede avanzar sin producir dolor intenso, por lo que la ausencia de dolor no significa que los tejidos periodontales estén sanos.
¿La periodontitis hace que se caigan los dientes?
En fases avanzadas, una pérdida importante del soporte periodontal puede provocar movilidad y comprometer el pronóstico de los dientes. Precisamente por eso el diagnóstico precoz y el mantenimiento periodontal son tan importantes.
¿La periodontitis se puede controlar?
Sí. El tratamiento y un programa de mantenimiento periodontal adaptado a cada paciente pueden permitir controlar la enfermedad y mantener la salud periodontal a largo plazo.
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