Carillas o blanqueamiento: ¿cuál elegir según tu caso?

BR_Eliana copia

Directora Médica de Britez Dental.
Número de colegiada 28008939.

Esta es una duda mucho más frecuente de lo que parece. Un paciente llega a consulta y nos dice: «Quiero mejorar mi sonrisa, pero no sé si necesito un blanqueamiento o carillas».

Cuando vemos fotografías de sonrisas en redes sociales resulta difícil saber qué tratamiento hay detrás. Unos dientes más blancos, más uniformes y aparentemente más bonitos pueden ser el resultado de un blanqueamiento, de unas carillas, de una ortodoncia, de restauraciones de composite… o de una combinación de varios tratamientos.

Por eso, antes de elegir entre carillas o blanqueamiento, hay una pregunta mucho más sencilla que debemos responder: ¿Qué es exactamente lo que quieres cambiar de tu sonrisa?

Porque el blanqueamiento y las carillas pueden mejorar mucho una sonrisa, pero hacen cosas diferentes.

Carillas dentales vs. blanqueamiento: principales diferencias

El blanqueamiento modifica el color del propio diente. Las carillas nos permiten modificar, además del color, su forma, tamaño, proporción y determinadas características de su superficie.

En un blanqueamiento utilizamos agentes blanqueadores para aclarar el color natural de los dientes. No añadimos nada sobre ellos. No cambiamos su forma. No hacemos un incisivo más largo, no cerramos un pequeño espacio ni modificamos la proporción entre unos dientes y otros.

Las carillas, en cambio, son restauraciones muy finas que colocamos sobre la superficie visible de determinados dientes y que nos permiten diseñar cambios que un blanqueamiento por sí solo no puede conseguir.

Por eso no deberíamos pensar: «¿Qué es mejor, carillas o blanqueamiento?», sino: «¿Qué quiero cambiar y qué tratamiento necesito para conseguirlo?»

¿Qué quieres cambiar? Blanqueamiento Carillas
Color Sí, aclara el color natural del diente Sí, permite elegir el color
Forma y tamaño No los modifica Sí, permite rediseñarlos
Proporción y pequeños espacios No Sí, dentro de lo que el caso permita
Estructura dental Se conserva por completo Puede requerir preparación según el caso
Duración del resultado Necesita mantenimientos periódicos Mayor estabilidad estética a largo plazo

Si sólo quiero tener los dientes más blancos y mi sonrisa me encanta, ¿necesito carillas?

Probablemente esta sea una de las preguntas más importantes de este artículo.

Si tus dientes están sanos, te gusta su forma y su posición y lo único que quieres modificar es el color, nuestra primera opción será valorar si podemos conseguirlo mediante un blanqueamiento.

¿Por qué cubrir un diente sano si podemos conseguir el resultado que buscas modificando únicamente su color?

En Britez Dental trabajamos con una filosofía de odontología mínimamente invasiva. Eso significa que no queremos hacer menos odontología: queremos hacer exactamente la que necesita cada paciente.

Si un blanqueamiento consigue el objetivo, fantástico. Pero hay situaciones en las que el color no es realmente el único problema.

¿Cuándo pueden estar indicadas las carillas?

Las carillas empiezan a tener especialmente sentido cuando queremos modificar varias características de la sonrisa al mismo tiempo.

Por ejemplo:

  • cambiar el color;
  • modificar la forma de determinados dientes;
  • mejorar sus proporciones;
  • cerrar pequeños espacios;
  • corregir determinadas asimetrías;
  • modificar textura;
  • reconstruir dientes con grandes reconstrucciones;
  • o conseguir una transformación estética que el blanqueamiento, por sí solo, no puede proporcionar.

Un blanqueamiento mejora el color que ya tenemos. Una carilla nos permite diseñar o rediseñar una sonrisa.

Pero diseñar una sonrisa no significa fabricar una sonrisa estándar. El objetivo no debería ser que todos los pacientes tengan los mismos dientes blancos, rectos y perfectos.

El objetivo es conseguir unos dientes que funcionen dentro de esa cara, esa sonrisa, esos labios y esa persona.

¿Y si quiero carillas simplemente porque quiero carillas?

También es una razón perfectamente válida para venir a consultarnos.

Hay pacientes que no llegan porque tengan un problema dental concreto. Simplemente quieren cambiar su sonrisa. Muchos pacientes llegan diciendo “Quiero un diseño de sonrisas” pero pocos entienden realmente el concepto… diseñar una sonrisa puede incluir diferentes tratamientos para llegar al objetivo que tienen en mente. O sea, no vale sólo con el diseño… Esta sería la primera parte; luego del diseño, viene la ejecución.

Los pacientes han pensado en ello durante mucho tiempo, han visto resultados que les gustan, quieren unos dientes más proporcionados, desean modificar su forma o buscan una transformación estética que saben que un blanqueamiento no puede conseguir.

Y no hay nada malo en querer mejorar algo simplemente porque nos apetece verlo diferente o verlo mejor.

Nuestra responsabilidad como odontólogos es decir si podemos hacerlas de forma segura, conservadora y con un resultado que tenga sentido para ti.

Y ahí empieza la parte que para nosotros resulta realmente importante: la planificación.

Antes de tocar un diente queremos saber cómo queremos que termine. Estudiamos fotografías, proporciones, posición dental, sonrisa, encía, labios, mordida y función. Y siempre que el caso lo permite realizamos una simulación o mock-up, que nos ayuda a visualizar el resultado antes de iniciar el tratamiento definitivo y también nos sirve para que tú veas tu nuevo diseño de sonrisa. ¿No es maravilloso saber cómo acabará antes de nada? Eso ayuda a tomar una buena decisión.

Porque si has decidido cambiar tu sonrisa, queremos que entiendas qué vamos a cambiar y por qué.

Las carillas no son un tratamiento que debamos evitar. Son un tratamiento extraordinario cuando están bien indicadas, bien planificadas y ejecutadas conservando la máxima estructura dental posible.

¿Hay que tallar los dientes para poner carillas?

Esta es otra de las grandes preocupaciones de nuestros pacientes.

No todas las carillas requieren la misma preparación dental. Hay situaciones en las que podemos trabajar con preparaciones mínimas y otras en las que necesitamos modificar algo más la superficie del diente para conseguir un resultado estético y funcional adecuado.

También existen casos muy favorables en los que la necesidad de preparación puede ser mínima. Si tienes los dientes alineados es lo que pasa siempre… el tallado es ínfimo.

No usamos respuestas universales. Ni todas las carillas implican tallar mucho los dientes, ni podemos prometer que todas puedan realizarse sin tocar absolutamente nada.

Nuestro objetivo es otro: hacer únicamente la preparación necesaria para conseguir un resultado estable, natural y funcional, conservando todo el tejido sano posible.

¿Qué tratamiento dura más, las carillas o el blanqueamiento?

Si hablamos exclusivamente de duración del resultado estético, las carillas mantienen sus características durante más años que un blanqueamiento.

Pero esta comparación necesita una explicación.

Un blanqueamiento modifica el color del diente natural. Con el paso del tiempo, nuestros hábitos, la alimentación y el propio envejecimiento hacen que el color cambie progresivamente. Por eso, cuando hacemos un blanqueamiento explicamos al paciente que si hacemos mantenimientos de blanqueamientos el resultado se alarga en el tiempo. Éste es un tratamiento más corto que el inicial.

Las carillas, por su parte, pueden mantener su aspecto durante muchos años, especialmente cuando están correctamente indicadas, ejecutadas y mantenidas.

Pero también requieren cuidados. No son indestructibles ni significan que podamos olvidarnos de esos dientes. Necesitan higiene, revisiones, mantenimiento y, en pacientes con bruxismo, puede ser necesario utilizar una férula de descarga para proteger el tratamiento.

Así que sí: las carillas pueden durar más que el resultado de un blanqueamiento, pero la duración nunca debería ser el único criterio para elegir entre ambos tratamientos.

No tendría sentido colocar carillas simplemente porque «duran más» si lo único que necesitamos modificar es el color de unos dientes sanos.

¿Cuánto dura un blanqueamiento dental?

El resultado de un blanqueamiento no desaparece de un día para otro. El color va evolucionando progresivamente y su duración depende mucho de los hábitos de cada paciente.

El consumo frecuente de café, té, vino tinto o tabaco, entre otros factores, puede favorecer que los dientes vuelvan a pigmentar.

En Britez Dental preferimos entender el blanqueamiento como un tratamiento que podemos mantener en el tiempo. Después de conseguir el resultado inicial, podemos realizar pequeños recuerdos periódicos cuando sean necesarios, en lugar de esperar a que el color vuelva completamente al punto de partida.

Si estás valorando blanquearte, también te puede interesar saber si es normal tener sensibilidad después de un blanqueamiento y qué diferencias hay entre el blanqueamiento en casa y el profesional.

¿Cuánto duran las carillas?

También depende del material, del caso y de los cuidados del paciente.

Las carillas de porcelana y las carillas de composite tienen características y necesidades de mantenimiento diferentes.

Las de porcelana suelen ofrecer una gran estabilidad estética y del color durante muchos años. Las de composite permiten realizar tratamientos muy conservadores y reparables, aunque necesitan un mantenimiento periódico mayor para conservar su brillo, textura y aspecto inicial.

No existe ningún tratamiento dental eterno. Ni las mismas piezas dentarias duran toda la vida… no podemos pedirle eso a algo hecho por los humanos…

Nuestra boca cambia. Los dientes se desgastan, las encías evolucionan, nuestra mordida puede modificarse y los materiales también envejecen.

Ventajas e inconvenientes de cada opción

Blanqueamiento dental

Ventajas

  • conserva completamente la estructura dental;
  • permite aclarar el color natural de los dientes;
  • puede repetirse o mantenerse mediante recuerdos o mantenimientos;
  • y es una excelente opción cuando el principal problema es el color.

Limitaciones

  • no modifica la forma ni el tamaño del diente;
  • no permite corregir determinadas alteraciones estructurales;
  • el resultado depende del color de partida y del tipo de tinción;
  • y necesita mantenimiento con el paso del tiempo.

Carillas dentales

Ventajas

  • permiten modificar color, forma, tamaño y proporción;
  • pueden corregir determinadas asimetrías y alteraciones estéticas;
  • permiten diseñar de manera muy precisa el resultado;
  • y pueden ofrecer una gran estabilidad estética a largo plazo.

Limitaciones

  • son un tratamiento restaurador y, dependiendo del caso, pueden requerir preparación dental;
  • necesitan una planificación muy precisa;
  • requieren mantenimiento y revisiones;
  • y no deberían indicarse cuando existe una alternativa más sencilla capaz de conseguir exactamente el mismo objetivo.

¿Se pueden combinar carillas y blanqueamiento?

Sí. ¡Y lo hacemos muchísimo!

Imaginemos que vamos a realizar carillas únicamente en los dientes anteriores. Si los dientes posteriores tienen un tono más oscuro del que al paciente le gustaría, tenemos dos opciones: elegir las carillas condicionados por ese color o mejorar primero el color general de los dientes naturales.

Por eso, cuando están indicados ambos tratamientos, normalmente realizamos primero el blanqueamiento. Una vez alcanzado el color que buscamos y después de dejar que este se estabilice, podemos seleccionar el color definitivo de las carillas para integrarlas con el resto de la sonrisa.

Hay además otra razón importante para respetar este orden: los materiales restauradores no se blanquean. Una carilla mantiene su propio color. Por eso, si sabemos que queremos aclarar también los dientes naturales, tiene sentido hacerlo antes de elegir el color definitivo de las restauraciones.

La estética dental muchas veces no consiste en elegir un tratamiento. Consiste en saber qué tratamientos necesitamos, en qué orden y hasta dónde debemos llegar con cada uno.

¿Porcelana o composite?

Si hemos decidido que las carillas son el tratamiento adecuado, aparece una segunda decisión: qué material utilizar.

Las carillas de porcelana y las de composite pueden conseguir resultados estéticos excelentes, pero tienen características diferentes.

La elección dependerá del punto de partida, del cambio que queramos realizar, de la mordida, del número de dientes que vayamos a tratar, de las expectativas del paciente y del mantenimiento que estemos dispuestos a realizar.

Por eso tampoco creemos que exista un material «mejor» para todo el mundo. Existe un material más adecuado para cada caso.

Lo explicamos con detalle en nuestro artículo Carillas de composite o porcelana: ¿cuál elegir realmente?

Entonces, ¿cómo sé si necesito blanqueamiento o carillas?

Podemos simplificarlo mucho:

  • Si quieres cambiar fundamentalmente el color → empezaremos valorando un blanqueamiento.
  • Si quieres modificar color + forma + proporción → probablemente tengamos que hablar de carillas.
  • Si quieres una transformación estética pero podemos conseguir parte del resultado con ortodoncia o blanqueamiento → estudiaremos la combinación que conserve más estructura dental.
  • Y si quieres carillas porque quieres transformar tu sonrisa → estudiaremos cómo hacerlo de la forma más conservadora y natural posible.

No existe una competición entre tratamientos. El objetivo no es decidir si somos «de carillas» o «de blanqueamiento». El objetivo es saber qué necesita esa sonrisa.

Elegimos contigo el tratamiento que mejor se adapta a tu sonrisa

Cuando un paciente viene a Britez Dental buscando mejorar su sonrisa, nuestra primera pregunta no es: «¿Quieres carillas o blanqueamiento?»

Primero queremos saber qué es lo que no te gusta y qué te gustaría conseguir.

A veces la respuesta será un blanqueamiento. Otras veces serán carillas. Y muchas veces el mejor resultado llegará combinando tratamientos: ortodoncia, blanqueamiento, pequeñas restauraciones adhesivas o carillas únicamente donde realmente las necesitamos.

Porque para nosotros una buena rehabilitación estética no consiste en hacer el mayor número posible de tratamientos. Consiste en conseguir el resultado que buscamos haciendo únicamente los que necesitamos.

Y cuando las carillas son el tratamiento indicado, nos permiten hacer algo maravilloso: no simplemente cambiar unos dientes, sino diseñar una sonrisa que siga pareciendo tuya.

Preguntas frecuentes

¿Qué dura más, las carillas o el blanqueamiento dental?

Las carillas suelen mantener su aspecto durante más años que el resultado de un blanqueamiento.

El blanqueamiento puede necesitar sesiones de recuerdo periódicas —también las llamamos mantenimiento— porque el diente natural continúa expuesto a alimentos, bebidas, tabaco y al propio proceso de envejecimiento.

Las carillas también necesitan revisiones y mantenimiento, por lo que la duración no debería ser el único criterio para elegir un tratamiento.

¿Puedo combinar carillas y blanqueamiento dental?

Sí. Cuando ambos tratamientos están indicados, generalmente realizamos primero el blanqueamiento y, una vez conseguido y estabilizado el color deseado, elegimos el color definitivo de las carillas para que se integren con el resto de los dientes.

¿Es mejor hacerse carillas o un blanqueamiento?

No existe un tratamiento mejor en términos absolutos.

Si queremos modificar únicamente el color de unos dientes sanos, normalmente valoraremos primero un blanqueamiento.

Si queremos cambiar además forma, tamaño, proporciones o determinadas características de los dientes, las carillas pueden ser el tratamiento más adecuado.

¿Puedo ponerme carillas aunque mis dientes estén sanos?

Tener dientes sanos no impide realizar un tratamiento estético, pero hace todavía más importante planificarlo de forma conservadora.

Antes de realizar carillas debemos valorar el esmalte disponible, la posición de los dientes, la mordida, las encías y el cambio que queremos conseguir.

Si el tratamiento está correctamente indicado, el objetivo será conseguir esa transformación preservando la máxima estructura dental posible.

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